12 feb. 2009

El Cruce llegó a su fin...



La llegada de todos...
El Cruce de los Andes llegó a su fin, nuevamente, y fueron más de 50 horas de carrera non-stop, las que emplearon los tres equipos que finalizaron sin abandonos, ni descalificaciones.
En el medio, un mundo de cosas, sobre todo de alegrías y satisfacciones, claro que afloraron las quejas y malestares, algunas desprolijidades organizativas, pero en ningún momento pusieron en riesgo una solución viable.
La complejidad de la prueba, transforma a la primera llegada al Centro Cívico de San Juan, en un triunfo colectivo; cuando Tomás Sánchez, el representante de Viento Zonda, pasó por debajo del arco, los aplausos rabiosos y la relajación en los cuerpos, indicaron que el objetivo, nuevamente, estaba cumplido.

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Balance del equipo ganador...
Mendoza Marathon Runners (E02), es de esos nuevos equipos que, tras largos años de entrenamiento, lograron aumentar su grupo en los últimos años. Hace sólo dos años que lograron la personería jurídica como agrupación, y no tiene figuras destacadas a nivel nacional. Su gran mérito radica en ser el primer equipo de la provincia en llegar al Cruce y llevarse un triunfo. Un equipo parejo, contundente, con un coordinador (Alejandro Rodríguez) exigente en los objetivos.
Los mendocinos demostraron que no hay mejor forma de cruzar Los Andes que en equipo. Sólo ganaron la sexta posta, ninguna pavada, precisamente la del Paso Internacional; allí Eduardo Moreno fue el único que corrió entre Argentina y Chile y empleó 4h 41m 21s. Es cierto, hay que destacar grandes desempeños como el de Santiago Lauguero o Juan Carlos Pithod en los primeros tramos; o José Alba, que luchó con un pasaje muy duro partiendo desde el pueblo de Iglesia y corriendo muy cerca del experimentado Marcelo Spinelli. Allí mismo, la desgracia de los chilenos los favoreció enormemente, ya que, en la subida al "Colorado", durante la 9na etapa, Francisco Guerrero Espinoza, un chilenito de 19 años, tuvo que cargar un traumatismo en su tobillo, la triste decepción de abandonar en el parcial de los 25km y la descalificación del equipo "Ilustre Municipalidad de La Serena". Los chilenos venían primeros y cómodos en el tiempo acumulado y a los mendocinos, finalmente, no les sobró mucho, ya que en su última posta los salvó su corredor suplente.
Guillermo Martín Rodríguez, uno de sus integrantes, reconoció al evento "...con muchas cosas por mejorar, pero increíble, único y con una organización muy predispuesta..." además, se animó a proyectar un regreso con dos equipos, si el año próximo se los permite.

Sanjuaninos...
Viento Zonda (E03) fue el equipo local, todos sanjuaninos, un riojano, y uno de Floresta (el periodista Alejandro Bidondo)
Este grupo va rodando las montañas por inercia, y a veces resulta extraño ver cómo se les escapan las carreras en las últimas puntadas. Sus pasos destacados llegaron con el triunfo del atleta de Pocito, Carlos Salazar; las grandes actuaciones de Andrés Castro, Ariel Balmaceda y Walter Oro; y el remate del riojano Sánchez, para el cierre en la Ciudad de San Juan. Parece mentira que los números no les den, tienen una muy buena base, pero deberán fortalecerse para lograr el gran festejo.
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Finalmente, platenses en carrera...
Halcones Team (E01), fue un grupo muy heterogéneo, corredores que se atrevieron a las variantes en edades y en sexos. Este equipo incluyó a dos damas, Sandra Todorovich y Alejandra Palacios, que cumplieron sin abandonos. Además un brasileño, Joao Javera, de Marilia, Sao Paulo, a quien conocieron in situ; también sumaron a dos debutantes, uno de ellos en maratón, paradójicamente uno sanjuanino; y dos piezas competitivas fundamentales, Héctor "el ruso" Martínez y Marcelo Spinelli.
No les fue mal, un fallo retrasado de los fiscales puso en duda la descalificación del equipo entre las postas 4 a 10, eso generó incertidumbre, desconcentración y relajación, quizás hubiera sido necesaria una mayor exigencia de diálogo entre su coordinador y los jueces. Éste es un tema crítico y de mucha revisión, al cual vamos a volver en nuestro balance mirado desde la Organización.
La gran nota la dio Miguel Busse, un ex jugador de fútbol, que se encontró con las carreras de calle en avanzada edad, Secretario del Círculo de Atletas Veteranos de La Plata, y quien, con 60 años, ganó la segunda posta sobre la tierra chilena de Vicuña como primer convencional, detrás de un atleta en silla de ruedas (Alberto Dávila)

"...parece mentira, pero yo puedo decir que gané un maratón...", nos decía Miguel cuando descansaba tras las 3h 55m 27s de carrera.
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También cruzaron...
Hasta aquí, señalamos a los tres equipos que tuvieron tiempos finales. Entre los que quedaron descalificados vamos a destacar algunos rasgos competitivos sobresalientes.
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Los chilenos, Ilustre Municipalidad de La Serena (E05) son muy fuertes, en su última participación del año 2005, con un equipo completo, habían ganado. El año pasado participaron en las postas de descenso hacia La Serena y cometieron el mismo error que en esta ocasión. A veces juega en contra integrar atletas muy jóvenes, de poca experiencia en largas distancias, donde la responsabilidad parece pesar mucho más que el estado físico.
Los chilenos ganaron en forma contundente la 4ta posta con Evelio Carvajal Ibacache, de 20 años, un debutante en la distancia que arrojó 3:54:00, para una posta en ascenso, de ripio y complicada. Nelson Díaz Ahumada cumplió, a los 47 años, su maratón número dieciocho; ganó con contundencia, y demostró que no en vano su marca personal es de 2:37:00 para la distancia. Mucho más impresionante fue la participación de Eduardo Tapia Morales, residente en el pueblo norteño de Tierra Amarilla, Copiapó, quien largó último, 5 minutos más tarde, e ingresó en el top five entre los 15 participantes, incluidas las dos sillas de ruedas.
En fin, todos estos datos hablan de un gran equipo que se debe un nuevo triunfo, la sensación fue que hasta la octava posta parecían invencibles, pero el Cruce da sorpresas, como la vida.
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Como equipos invitados, Los Chasquis I (E11) y II (E12), demostraron que fue posible coordinar a deportistas con diferentes capacidades, unirlos a los convencionales y hacerlos trabajar en conjunto. Fue la primera experiencia y generó menos complicaciones organizativas que las imaginadas.
Sería injusto no nombrar a todos, pero lo sería, también, no destacar lo relevante.
El platense Héctor López Camelo, puso su silla a 48km/h y reventó su rueda delantera; solucionado el problema, prosiguió y cumplió la primera etapa.
Una de las mayores tristezas del Cruce fue cuando Juan Carlos Bustos, de Mendoza, tuvo que abandonar por agotamiento a los 39km del segundo tramo. Su compañero Alberto Dávila, le dejó una alegría ganando con contundencia.
Darío Montenegro, de Avellaneda, Santa Fe, marcó 4h 06m 03s y sin complicaciones compartió el primer lugar en la posta siguiente. Más sufridas fueron las llegadas de Susana Segurel y Silvia Martínez, en la madrugada del sábado.
Daniel Montero y Gustavo Verna junto a su escolta Julio Urquiza, se lucieron en la compleja etapa 5.
Mención aparte para el enorme Hugo Quintulén, este atleta neuquino quiso acompañar la cruzada de Los Chasquis y realizó el tiempo más bajo de este año 2009, lo vimos volar a la altura de Arrequintín y llegó con 2h 55m 42s.
En silla de ruedas también se vuela, Roldán y Urbano bajaron las dos horas de carrera y ganaron la posta 8, de espaldas a la Cordillera, pasando por la aduana y finalizando en Iglesia.
En la etapa nueve se acompañaron Lestani y Riquelme, sus equipos estaban descalificados y optaron por llegar y disfrutar de la precordillera.
Aimetta, Guzmán, las sillas de Barrera y Vilches, fueron acercando a Los Chasquis a San Juan; y finalmente, es indispensable nombrar a verdaderos emblemas de las carreras de calle: Claudia González, quedará como la primera dama en participar en sillas por los caminos sanjuaninos; la compañía de Martín Sharples y Leo Morales, siempre fieles al proyecto. Por otro lado, el incansable atleta ciego Osvaldo Soria, acompañado por el uruguayo Rafael Mernis; el protagonismo de Héctor Silva, peleando la punta en los primeros kilómetros; las emotivas llegadas del par Montiel-Corio (un padre que empuja por 42km en una silla a su hijo con parálisis cerebral); y el enorme esfuerzo del gran personaje del grupo, José Perini, de Moreno, que llegó entre otras cosas por el honor de una apuesta, le costó más de seis horas, pero se ganó una cerveza bien fría. Como Filípides, éste cobra en especias.
Los Chasquis rompieron las reglas del Cruce y fortalecieron el concepto de integración, como nos dijo su coordinadora, Susana Segurel, "...ojalá que esto sea el inicio de nuevos desafíos, priorizamos el compañerismo y en este tema salimos ganando...".
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El proyecto "Bandera al Cielo", que integran deportistas diabéticos de varios países, tenía entre sus objetivos 2009 realizar el Cruce de los Andes. Su carácter participativo, tenía un solo objetivo, lograrlo, que implicaba cruzar el Paso de Agua Negra y conocer los lugares más impactantes del recorrido.
La primera posta les dejó un abandono y una rápida salida para el esfuerzo de los premios. Muchos de los competidores caminaron gran parte de los trayectos, pero sorpresivamente la posta 3 fue, para Gabriel Sepúlveda. Este es un atleta chileno que se nacionalizó y vivió muchos años en Argentina, representó al atletismo de Boca Juniors y tenía ya destacados antecedentes en carreras de calle. Los 42km son su pasión y fue su debut, allá por 1996.
Otro destacado fue el mexicano Edgar García, con poca experiencia en la distancia y logrando su marca personal en descenso.
Diabesport (E04) se merece una revancha y sería muy importante que lograran cruzar, sin abandonos, en las próximas ediciones, para lograr la difusión de la enfermedad y romper algunas barreras. Los paramédicos de la organización, realizaron un enorme esfuerzo por lograr un seguimiento especial en cada una de sus postas y es importante destacar el trabajo de Estela, Martín y Alberto.
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En fin, éste es un resumen cruel de los 93 corredores y los más de 50 organizadores y colaboradores que este año participaron de la prueba por postas más increíble de Sudamérica.

La meta ya está puesta en las veinte ediciones y el camino está abierto.
La vida parece tener siempre una nueva vuelta de rosca, a eso le llaman oportunidades; como nos dijo Juan Carlos Bustos, montado en su silla de ruedas después de la premiación: "...lo importante no es saber caminar, sino saber a dónde llegar...". .

La Línea...
Línea de los Atletas acompañó nuevamente el Cruce de los Andes, con trabajo, poco sueño, sin descanso y con el rico sabor de probar una de las tantas delicias del calendario nacional. En próximos informes, vamos a contar algunas cositas más, las fotos y resultados oficiales completos.
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Agradecimientos...
A la familia Riveros; a los compañeros de viaje: Faustino y señora, Antonia, Rubén y Germán Moreno; al cuerpo de paramédicos; a la buena onda de los asistentes de hidratación y fiscalización (Felíz debut Leo!); a Leandro Ramos, por tantas fotos sin pegar un ojo y a cada uno de los que colaboraron y trabajaron por este desafío tan alocado.
Y a todos los deportistas que tanto valoran nuestra presencia junto a lo que más les gusta hacer: correr y rodar.


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